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Cuándo buscar inversión externa
Última actualización el Lunes 07 de Marzo de 2011 14:10 Lunes 07 de Marzo de 2011 13:02

Consejos y recomendaciones para saber cuándo es el momento ideal para que una empresa busque inversores.
Comunicación Efectiva: El atractivo de la botella nos lleva al vino
Última actualización el Martes 01 de Marzo de 2011 14:36 Lunes 28 de Febrero de 2011 12:45

Por Tabaré A. Delgado (*)
En la columna del 14 de febrero, entre otros puntos, me referí a ser claro, conciso, profundo y hasta emotivo en tu comunicación efectiva oral. La emotividad no pasa por el histrionismo o las lágrimas, que también forman parte de la comunicación de acuerdo al contexto. El punto de la emotividad es que le des vida a tus palabras, palabras que usas todos los días, a todo momento, no las “robotices”, que tu receptor sienta que los estás comunicando “desde tus entrañas”.
Te parecerá ridículo, pero el “famoso” puente de comunicación, la infaltable “sintonía” con tu receptor o auditorio, se basa en ello, en palabras tan comunes, tan usadas, que muchas veces las emitimos y no nos damos cuenta si el receptor está presente.
Por ejemplo: “buenos días” y “muchas gracias”. Fíjate cuántas veces lo dices como si fueras un robot, o como si tuvieras un cassette. Ni que hablar cuando alguien te dice “buenos días” y tu le contestas “muy bien, ¿y tú?”. Una de las grandes barreras en la comunicación efectiva es poner “el piloto automático” en situaciones cotidianas y nuevas. Escuchar lo que quieres escuchar y no lo que te están comunicando.
Otro elemento a tener en cuenta para que tu comunicación oral sea efectiva y llegue a tu receptor o receptores es utilizar sustantivos y verbos. David Ogilvy, el legendario genio de la publicidad, odiaba los adjetivos y los adverbios. Acorde con él, todo lo que necesitas son “sustantivos y verbos”.
La sinceridad también es uno de los puntos principales. Nunca digas algo que no creas o no hayas experimentado, o, lo que es peor aún, que no “viva”. Tú representas el mensaje, y eres el canal para que llegue.
"No por hablar difícil te estás comunicando efectivamente. Tampoco demuestra el conocimiento que tengas sobre el tema. Lo importante es que tu mensaje llegue al receptor, sin interpretaciones o dudas"
Tampoco adelantes algo que no estés seguro si va a pasar o adoptes una actitud exterior que no esté de acuerdo con la interior. Todo esto “atenta” contra la credibilidad del mensaje. Cuando se ignora algo, simplemente dí “no sé”, cuando cometes un error, simplemente dí “me equivoqué”. Estas acciones serán muy valoradas por tu receptor.
Hoy día nos hacemos la historia que si ante una pregunta respondemos “no sé” o simplemente decimos que no sabemos sobre un tema determinado, nuestro currículum cae estrepitosamente. Lo mismo acontece al reconocer un error. Es más fácil decir “el error fue mío” que andar dando vueltas y vueltas con palabras justificando lo no justificable y, como sumatoria, perdiendo credibilidad.
Sencillez: evitar el “blablismo”, al que son afectos muchos personajes públicos. Si es una exposición técnica, explicar el alcance que tienen los términos. Definir las palabras. Utilizar palabras con sentido concreto y no rebuscadas. Recuerda, no por hablar difícil te estás comunicando efectivamente. Tampoco demuestra el conocimiento que tengas sobre el tema. Lo importante es que tu mensaje llegue al receptor, sin interpretaciones o dudas.
Cuando tenemos que realizar una presentación o mostrar un proyecto, el problema más frecuente en la comunicación efectiva oral es que no se establece contacto inicial con los escuchas. Que tu mirada recabe en cada receptor, que sientan que tú estás ahí “en un todo y para cada uno de ellos”, y no mirar al horizonte o a la pared.
Otros problemas que se ven usualmente en presentaciones son (recurre a tu memoria y coincidirás conmigo): movimientos corporales pesados y rígido, material y lenguaje utilizado monótono, no hay sentido del humor, la sintonía con el público es mínima (escasa participación), la escucha es pasiva (casi nunca hay recapitulación) y se presenta material poniendo énfasis en lo intelectual (no se involucra lo emocional, no se brinda feedback que apoye la gestión).
En la comunicación oral, el atractivo de la botella nos conduce al vino.
(*) Prof. Tabaré A. Delgado Periodista graduado en Uruguay y EEUU, Especialista en Comunicaciones Efectivas y Comunicación Organizacional, Interna y Externa; Técnico de Comunicaciones en Marketing, Técnico en Comunicación Integrada e Imagen Corporativa, Especialista en Periodismo Digital y Contenidos, Docente de Comunicaciones Efectivas y Comunicación Organizacional, Asesor en comunicaciones corporativas en empresas uruguayas y extranjeras.
En Compañía: estructuración y planificación estratégica del negocio con el apoyo de 80/20
Última actualización el Lunes 21 de Febrero de 2011 14:38 Lunes 21 de Febrero de 2011 13:49

Entre las micro, pequeñas y medianas empresas, está creciendo la cantidad de organizaciones que comienzan a contratar consultoría externa para consolidar, optimizar y acelerar su negocio. La firma que ofrece servicios para la tercera edad, En Compañía, no escapa a esta tendencia, a partir de la cual los emprendedores comienzan a concentrarse en lo que saben hacer, y reciben colaboración de un experto en el diseño y análisis de la gestión empresarial.
Comunicación Efectiva: claro, conciso, profundo y emotivo
Última actualización el Lunes 14 de Febrero de 2011 13:47 Lunes 14 de Febrero de 2011 13:16

Siempre estás comunicando, aún en silencio, sólo con tu cuerpo das muchos mensajes, ofreces mucha información. La comunicación verbal y la comunicación no verbal (CNV) forman un todo, son el complemento ideal para una comunicación efectiva. Complemento que está tan arraigado en nosotros que la mayoría de las veces es inconciente, pero es bueno “monitorearlo”, más que nada para conocer tu “comunicación no verbal”.
Por Tabaré A. Delgado (*)
¿Te ha sucedido que te encuentras con alguien conocido y te pregunta si tienes un mal día? Estoy seguro que sí, y cuando tu le respondes “no, ¿por qué?”, te diga: “por tu cara”. Minutos después, otra persona te pregunta lo mismo, y te da la misma respuesta: “por tu cara”. Y una tercera persona te vuelve a decir lo mismo. Ya deja de ser algo personal, son tres personas en poco tiempo que te dicen lo mismo basados en las expresiones de tu cara, en tu “comunicación no verbal”. Ese es el preciso momento de comprarte un espejo para “monitorear” tus expresiones.
Te pudo haber sucedido que al mirar una foto en la que estás pienses “yo creí que me estaba riendo cuando la sacaron”, y te ves serio. Esa misma CNV es la que ofreces diariamente, con tus seres queridos, con tus compañeros de trabajo, con la comunidad.
En próximas columnas veremos herramientas que pueden resultar de gran utilidad para tener una CNV en excelencia. Algunas consideraciones a tener “muy” en cuenta para tu comunicación oral, cualidades que harán que tu comunicación efectiva mejore y tu mensaje llegue en excelencia.
- Claridad: pensamiento claro, sencillo, conceptos bien dirigidos para que el mensaje pueda ser recibido casi sin esfuerzo. Un mínimo de palabras para expresar una idea. Frases cortas. Párrafos breves. Se ha demostrado que la frase corta (unas 10 a 12 palabras) hace más comprensible el mensaje. De esta manera también se evita las interpretaciones, algo tan común en la comunicación y que lleva a malos entendidos.
- Concisión: evitar redundancias, titubeos, muletillas. No uses en tu comunicación oral frases rebuscadas o frases muy comúnmente usadas. Hay que cuidar repeticiones y es FUNDAMENTAL utilizar expresiones y palabras que emplea la gente, es de la única manera que el mensaje llegará, no hablar “en difícil” y tener en cuenta el contexto en el cual me estoy comunicando. No te hagas la historia de que no puedes ser conciso. Aplica la técnica del mensaje grabado en un contestador telefónico o de celular en tu próxima comunicación y observa lo que sucede. Estoy seguro que dejarás tu mensaje en forma por demás efectiva.
Según Ron Hoff, uno de los principales entrenadores de oratoria de EE.UU., en la era del nanosegundo (una milmillonésima parte de segundo), 6 minutos son un tesoro. Moisés anunció los Diez Mandamientos en menos de 5 minutos. Nelson Mandela, cuando fue liberado tras 27 años de prisión en Sudáfrica, emitió la alocución que señaló el fin del Apartheid en 5 minutos. La oratoria de Winston Churchill que ayudó a salvar a Inglaterra de ser vencida en la Segunda Guerra Mundial, conocida como “No entregarse jamás”, duró 6 minutos. El famoso “Sangre, sudor y lágrimas”, sólo dos minutos.
Como ves, y los ejemplos lo demuestran, podemos ser concisos y que el mensaje llegue. Pero atención, conciso no quiere decir que seas superficial y que tu mensaje no tenga emoción. Ser conciso no es ser superficial y emotivo. Podés ser conciso, profundo y emotivo, ¿no es fantástico? En la próxima continuamos con más herramientas para la comunicación oral.
(*) Prof. Tabaré A. Delgado Periodista graduado en Uruguay y EEUU, Especialista en Comunicaciones Efectivas y Comunicación Organizacional, Interna y Externa; Técnico de Comunicaciones en Marketing, Técnico en Comunicación Integrada e Imagen Corporativa, Especialista en Periodismo Digital y Contenidos, Docente de Comunicaciones Efectivas y Comunicación Organizacional, Asesor en comunicaciones corporativas en empresas uruguayas y extranjeras.
Empresas: Cómo escapar a la ensalada de indicadores
Última actualización el Lunes 07 de Febrero de 2011 14:25 Lunes 07 de Febrero de 2011 12:29

En su libro sobre Good to Great, Jim Collins, menciona como una de las características centrales de las empresas que han sostenido su crecimiento a lo largo del tiempo, el hecho de que suelen medir su éxito por un indicador casi exclusivo. Es decir, más allá de que se midan muchas variables, lo que tienen en claro estas compañías es qué indicador deben usar para saber si están logrando sus objetivos a lo largo del tiempo.
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