E-learning para Pymes

Por Carlos Biscay*

 

Hace algunos años atrás, cuando la formación en línea comenzaba a consolidarse como industria a nivel global y en América Latina empezaban a desarrollarse las primeras implementaciones de alto impacto, Elliott Masie, fundador del Online Learning Council, destacaba la estrecha relación entre competitividad y educación virtual. Pero además de subrayar el importante rol que esta modalidad de capacitación comenzaba a tener en todos sectores, el especialista apuntaba que cuando una organización decide implementar un sistema de e-learning, lo primero a tener en cuenta es que cada institución es única y que, al igual que ocurre con la vestimenta, no existe una talla que les calce a todos de la misma manera.

 

Las pymes no fueron el primer foco de mercado considerado por las empresas proveedoras de soluciones de e-learning, inicialmente concentradas en cubrir necesidades de formación de grandes compañías, con proyectos de magnitud y soluciones de alto costo. Sin embargo, la evolución del sector, el crecimiento del mercado y la profundización funcional de las tecnologías de base, permitió poner al alcance de las pymes a la formación virtual, en toda su potencialidad.

 

A las pequeñas y medianas empresas, el e-learning hoy les permite capacitar sus recursos humanos a un menor costo que el involucrado habitualmente en la formación presencial, provocando ahorros sustanciales, y -al mismo tiempo- acceder a una vasta gama de capacitaciones como nunca antes lo habían podido hacer.

 

Desde el mismo puesto de trabajo y a valores accesibles para los presupuestos del sector, los empleados de las pymes pueden acceder a propuestas que mejoran su productividad, competitividad y desempeño, con un impacto directo en los resultados de negocio.

 

El e-learning permite a las pymes rentabilizar y focalizar sus esfuerzos, reforzando los conocimientos y habilidades de sus trabajadores, en el momento preciso en que surge cada necesidad y garantizando la alineación con los objetivos estratégicos de la empresa. Asimismo, favorece a adquirir hábitos de trabajo en equipo y a gestionar situaciones propias del ámbito laboral en instancias simuladas.

 

A raíz de las ventajas que propone el e-learning y la facilidad de acceso a este tipo de proyectos, las pymes están implementando cada vez en mayor medida a esta modalidad formativa, en un proceso que se ha acelerado radicalmente durante los últimos 5 años. Además, el entorno de creciente incorporación tecnológica a los procesos productivos, colabora en fortalecer la tendencia.

 

Hace 10 años, la cultura tecnológica permitía percibir a la capacitación virtual como un fenómeno sumamente interesante, pero las implementaciones reales eran escasas. Hoy la cuestión pasa por definir cuándo y cómo desarrollar una iniciativa de esta naturaleza, y ya no en analizar la validez o viabilidad de la misma. El e-learning pasó a formar parte de las conversaciones habituales al momento de definir el modelo formativo de las pymes, combinándolo con la capacitación presencial en el caso del blended learning; e incluso, aprovechando su integración con teléfonos celulares y dispositivos móviles, en las experiencias de m-learning.


Estamos inmersos en una era tecnológica, donde la innovación forma parte de nuestra vida social y laboral, que depende en mayor o menor medida de éstas prótesis culturales. Cada Pyme deberá analizar cuál es la solución tecnológica más conveniente para poder resolver sus necesidades y crecer comercialmente; pero sin duda, hoy necesitamos la tecnología para comunicarnos eficientemente, resolver más eficazmente nuestros procesos productivos y capacitarnos en el ámbito profesional (en tiempo y forma).

 

Es importante considerar una serie de aspectos de máxima trascendencia a la hora de garantizar el éxito en proyectos de esta naturaleza, y en particular, conocer el enfoque tecnológico propuesto por las empresas que se han identificado como potenciales proveedores. Es crucial contemplar ciertos puntos fundamentales en la firma que busca ofrecer sus servicios, como por ejemplo:


  • Si posee tecnología sólida, estable y suficientemente contrastada con experiencias constatables
  • Si se trata de una empresa que entiende los procesos de aprendizaje además de la tecnología
  • Cuál es el compromiso de esta compañía con la región en la que opera
  • Si tiene un modelo de negocios con sentido para el ámbito en el cual opera
  • Si realmente está gestionando el conocimiento

 

En conclusión, las aplicaciones no deben ser seleccionadas solamente por sus características comparativas directas, sino además por cómo se integran a la plataforma tecnológica preexistente y la comunidad de usuarios.


*Carlos Biscay es director de e-ABC (www.e-abclearning.com).

, Momento Cero S.A Derechos reservados 2009