Educación para el emprendimiento v/s consumo de drogas: Por la defensa de los sueños…



Cuántos de estos jóvenes sabían que podían liderar sus propios proyectos y qué tan distinta podría ser su situación si hubiesen sabido simplemente que “Se puede”, aspectos todos presentes en los procesos de Educación para el Emprendimiento. // Por María Carla Arellano, Gerente de Comunicaciones Mo.0
Durante el mes de julio el Gobierno entregó los resultados del VIII Estudio Nacional de Drogas en la población escolar de Chile 2009.

La encuesta se aplicó a más de 48 mil alumnos de octavo básico a cuarto medio en 99 comunas de todo país y dentro de sus principales conclusiones cuenta el hecho de que el consumo de cocaína creció de 3,1% en 2007 a 3,4% en 2009, siendo este el nivel más alto desde 2001 (3,2%). En tanto la pasta base mostró igual cifra el año 2007 y 2009, llegando al 2,6% y mostrando así un incremento respecto a 2001 (2,3%).

Comúnmente cuando doy una charla de emprendimiento, hago referencia a que en el país pueden haber cosas que no funcionan tan bien como quisiéramos y que frente a eso tenemos dos alternativas, ser parte del problema y seguir quejándonos de nuestra “mala suerte” o ser parte de la solución y aportar en ello. Este es sin duda un ejemplo de cómo podemos ser parte de la solución.

En no pocas ocasiones he oído que la actual generación de jóvenes es una generación abúlica, carente de sueños y de ansias por más, personalmente no lo creo. Cada vez que tengo la grata oportunidad de trabajar con jóvenes en la generación de entornos de emprendimiento descubro otras características en ellos, independiente del estrato socioeconómico o de la región en la que esto se realice.

Jóvenes con ganas de hacer cosas, de ser más, de cumplir sus sueños y de innovar. Proyectos con fuerte compromiso social y que les permitan cambiar su realidad y entorno son frecuentes en los cierres de los programas de emprendimiento que me toca ver, pero hago hincapié que esto es posible observarlo en los cierres.

Destaco lo anterior porque para llegar hasta allí los jóvenes viven el proceso de aprender a emprender a través de herramientas innovadoras, lúdicas y experiencias cercanas, entre muchas otras actividades que permiten desarrollar en ellos competencias como la motivación por el logro, la identificación de nuevas oportunidades, la ética y/o el autoconcepto positivo; mismas competencias que estoy segura influyen a la hora de decidir consumir o no drogas.

Detrás de los porcentajes y estadísticas que nos pueda presentar un estudio hay personas, en este caso jóvenes y familias, que ven truncadas sus posibilidades de optar por más tras decidir caer en las drogas, porque el optar por ellas es una decisión que la mayoría de las veces se toma libremente, el problema pasa cuando hacemos responsable a alguien de una opción que tomó sin haberlo educado correctamente para ello.

Hoy en liceos o colegios es fácil ver en sus pasillos, salas de clases y diarios murales, afiches o papelógrafos, muchas veces hechos por los mismos alumnos, respecto de lo nocivo del consumo de estupefacientes, de hecho me atrevería a decir que la mayoría de esos jóvenes tras las cifras del estudio citado saben de los peligros y daño que se autoprovocan al consumir drogas. Sin embargo, cuántos de ellos sabían que podían liderar sus propios proyectos y que el más importante de todos es su propia vida, que ser emprendedor es una actitud que permite ir superando metas, qué tan distinta podría ser su situación si hubiesen sabido simplemente que “Se puede”, aspectos todos presentes en los procesos de Educación para el Emprendimiento.

El problema ya lo conocemos, el consumo de drogas en adolescentes es una realidad país, el tema ahora es que como sociedad seamos parte de la solución, y claramente, educar para el emprendimiento es una alternativa para ello.

Los jóvenes son el reflejo de lo que como sociedad somos: pueden ser el futuro, pero nosotros somos el presente y si ellos ya no sueñan, es nuestro deber convertirnos en hacedores de sueños.
, Momento Cero S.A Derechos reservados 2009