Innovación Social o sobre cómo entender la pobreza de una manera nueva
Lunes 10 de Octubre de 2011 08:46

Por Ángel Morales*
Hace unos días leí la siguiente noticia: el 60,8% de los chilenos que trabajan dicen ganar menos de $250.000 mensual, es decir, casi 4 millones y medio de personas viven en una relativa situación de pobreza en Chile (Fuente: Diario La Tercera).
No hay análisis que aguante. Tengo un buen amigo de 30 años, soltero y sin hijos que trabaja en una empresa que vende insumos para la gran minería en el Norte de Chile y gana mensualmente 3 millones de pesos líquidos. Es un buen profesional y se ha ganado el lugar donde está. No es su culpa el sueldo que percibe, pero hay algo que no calza: la brecha entre el primer y último quintil es tan abismante que aniquila cualquier posibilidad de tener un país más equitativo.
Sin lugar a dudas, fenómenos socio-económicos persistentes como el anterior van generando bolsones de pobreza dura, difíciles de erradicar que obligan necesariamente a intentar entender el problema de una manera nueva, con otro lente. Es en el escenario actual donde la innovación y el emprendimiento social surgen como la segunda derivada de la participación ciudadana y de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) como motores en la creación de valor compartido.
Pero, ¿por qué esta afirmación debería hacernos sentido? La superación de la pobreza es contextual y responde al proceso histórico del espacio físico donde se genera, por ende, no es lo mismo entender la pobreza en Chile que en África o Asia. Sin embargo, existe un común denominador: la innovación social. Este lente permite entender la pobreza de una manera nueva, donde sea que ésta se produzca puesto que nos hace verla como un problema que oculta una gran oportunidad: capacidad humana ociosa generadora de valor social y económico de alto impacto. ¿Por qué? Pues por una razón muy simple: la innovación surge con mayor potencia en contextos de escasez. Por consiguiente, la situación de pobreza que una familia de la Base de la Pirámide pueda sufrir debe ser entendida como una opción para generar valor desde abajo y en la medida que ese valor creado y compartido permita mejorar la calidad de vida de un alto número de familias, entonces, estaremos en presencia de un nuevo paradigma social.
En NISA no tenemos las respuestas, tenemos las preguntas, y creemos que entre más preguntas inéditas generemos en torno a la temática de la pobreza, más cerca estaremos de entenderla.
*Ángel Morales es Ingeniero Comercial de la Universidad de Santiago. Coordinador de NISA (Nodo de Innovación Social Abierta) proyecto que tiene por finalidad impactar positivamente la calidad de vida de los segmentos sociales más desfavorecidos en Chile y América Latina, mediante el co-diseño, asesoría e implementación de proyectos de interés público e impacto social.
Actualmente se desempeña como Director de Alianzas Internacionales en Fundación América Solidaria.













