La amplia definición de esa palabra llamada educación

Moviéndose por la barrera de las interpretaciones, dicho término tiende a confundirse con instrucción o a no considerar a la pedagogía. ¿Entonces? He aquí un breve acercamiento al concepto.

La educación está presente en diversas discusiones. Es parte importante de muchos discursos políticos. Existen datos irrefutables de su relación con el desarrollo de las personas y sus países. Es la llave para el candado de las oportunidades, pero ¿sabemos realmente qué es?.

Definida por el diccionario de la Real Academia Española (RAE), Educación significa “acción y efecto de educar. Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes. Instrucción por medio de la acción docente”.

Tales resultados, aunque son precisos en sus términos, no logran expresar la complejidad de esta hermosa disciplina. La etimología de la palabra educar es ambivalente, es decir, proviene tanto de Educere como de Educare, ambos términos latinos. Por una parte, Educere significa “sacar o extraer, avanzar, elevar”, mientras que Educare es “criar, cuidar, instruir, alimentar y formar” (1).

Cabe preguntarse entonces, ¿cuándo realmente nos educamos?, ¿cada vez que aprendemos algo estamos educándonos?, ¿es instrucción lo mismo que educación?. Preguntas que han sido analizadas durante décadas por diversos autores, los cuales han tratado de contestar sus misterios. En esta búsqueda de respuestas, destaca la mirada del filósofo inglés R.S Peters, quien señala que la educación es algo propio e inherente al hombre, debido a su necesidad constante de desarrollarse como ser humano (2).

Para dicho autor, el hombre educado, independiente de qué tipo de aprendizajes haya realizado, deberá haber fomentado su propio conocimiento, y no tan sólo haber aprendido nuevas habilidades. En este sentido se establece una importante distinción entre educar e instruir, ya que para dominar la instrucción es suficiente saber y conocer las técnicas de comunicación; sin embargo, educar es capacitar a las personas para que alcancen su fin último, su realización como persona, mediante acciones libres y moralmente rectas (3).

Pese a todo, las actuales discusiones en torno a la educación tienden a olvidar un factor básico, pero fundamental: El actor más relevante en el proceso educativo es uno mismo, es cada persona, las cuales deben ser complementadas a través de instituciones y profesionales de la educación -cuando estos cumplen un cierto estándar-. Ésta, como proceso, no podrá nunca por sí sola orientar al sujeto hacia su fin último; las personas deben ser parte activas y estar en constante reflexión sobre el sentido y rol que juegan en su enseñanza; de lo contrario, el proceso es incompleto.

Por otra parte, la educación debe trabajar y complementarse activamente con la docencia, no ser así se convierte en algo aislado y descontextualizado. La pedagogía es el medio que permite a los profesores -y cualquier otro profesional que la realice- entregar el saber educativo, la enseñanza a sus estudiantes, por lo que la educación sin pedagogía está destinada sólo a instruir.

Comprender la educación y su relación fundamental en el desarrollo de las personas no es tarea fácil, sin embargo, es relevante que para discutir sobre ella tengamos claro que es una acción recíproca, la cual implica la relación entre un educador y sus estudiantes. Cualquier persona puede aprender por sí misma creyendo que ha comprendido, como también cualquier docente puede enseñar sin siquiera ser atendido, por lo que sólo hablamos de educación como una acción de relación, la cual debe ser medida constantemente en sus aprendizajes, desempeño de sus docentes, liderazgo de sus directivos, entre otras elementos fundamentales, por lo que sólo así podemos hablar de verdadera educación.

(1) Naval, Concepción (2000) “Filosofía de la Educación” Ed. Universidad de Navarra, España.
(2) Peters.R.S (1962) “Education as initiation” Ed. The University of London Institute of Education,              
Londres.
(3) Gastaldi.I. (1994) “Educar y evangelizar en la postmodernidad”. Ed. UPS, Quito.

Comentarios  

 
0 #1 harold 09-04-2010 23:58
Felicitaciones Elias por la claridad de la columna
Citar
 

, Momento Cero S.A Derechos reservados 2009