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No se alarme, no me refiero a ningún reality show o a un programa de extremas pruebas físicas para alcanzar la fama, sino a elementos fundamentales para la generación de oportunidades y desenvolvimiento de los jóvenes en nuestra sociedad. Las siete competencias para la sobrevivencia son el resultado de la investigación realizada por el académico e investigador estadounidense Tony Wagner (1) y publicado en su último libro “The global achievement gap” (2) (“La brecha global para el logro”).
Estas competencias, entendidas como conductas observables, fueron identificadas por el autor, a través de un proceso de análisis y entrevistas que consideró a gerentes de empresas, académicos, y empresarios, quienes identificaron los elementos de valor que destaca a un joven por sobre otro para incorporarse al mundo laboral. Estas competencias son las siguientes:
a) Pensamiento crítico y resolución de problemas
b) Colaboración a través de redes y liderazgo por influencia
c) Agilidad y adaptabilidad
d) Iniciativa y emprendimiento
e) Efectiva comunicación oral y escrita
f) Acceso y análisis de información
g) Curiosidad e imaginación.
El reconocimiento y explicación de estas competencias, constituyen por un lado un proceso de innovación educativa, pero por el otro refleja la constante distancia y escasez de acuerdos respecto de los contenidos y aprendizajes esperados, entre el mundo educativo y empresarial. Esta realidad también afecta al sistema educativo chileno, ya que son escasas las escuelas que desarrollan estas competencias en la formación de sus estudiantes. Más aún, el investigador logra comprobar que incluso las mejores escuelas de Estados Unidos, según las pruebas TIMS y PISA, no tienen metodologías, recursos para el aprendizaje, ni profesionales preparados para poder enseñárselas a sus estudiantes.
Por otra parte, desde un punto de vista de agregación de valor, esta situación es grave para cualquier país y sistema educativo, ya que la demanda de necesidades y competencias requeridas para el mundo laboral, no están siendo abordadas por la escuela ni la universidad. Este escenario genera un descontento exponencial, pues el sistema educativo se siente recargado e imposibilitado para dar respuestas a estas necesidades. Y además, la empresa se resiente debido a los altos costos y escasa agregación de valor que pueden hacer sus equipos, debido a que gran parte del tiempo se entrega a traspasar el Know How a los nuevos integrantes, aumentando las cargas laborales de los ejecutivos y su insatisfacción por el equipo.
En definitiva, las siete competencias para la sobrevivencia nos permiten reafirmar que la incorporación de actividades que desarrollen el espíritu emprendedor y la capacidad de innovación personal, son un avance para dar espacio a las competencias señaladas, reduciendo las brechas de oportunidades, expandiendo los aprendizajes y en definitiva agregando valor.
(1)Co-director del “Change Leadership Group”, y académico de la escuela de graduados en educación, Universidad de Harvard. (2)Wagner, Tony (2008). The global achievement gap: Why even our best schools don´t teach the new survival skills our children need and what we can do about it. Basic books, U.S.A. |