Sin equipo no hay asociatividad
Lunes 30 de Mayo de 2011 23:30

Pienso que el trabajo en equipo, en una sociedad cada vez más individualista, está en crisis. Y esto impacta a todas las industrias, pero de manera muy especial a las empresas de menor tamaño, ya que son justamente ellas las que requieren unir fuerzas para adquirir un mayor “peso”.
Por Leonardo Meyer*
¿Qué hacemos entonces? Junto con el problema propongo una solución: tomar conciencia de lo que significa trabajar en equipo con un liderazgo ganado y no impuesto, y entender que acá son todos igualmente importantes cuando asumen su rol. No podemos hablar de asociatividad si antes lo líderes de cada Pyme no aprenden a trabajar en equipo.
Del liderazgo mucho se ha escrito y se escribirá, pero hay dos tendencias bastante marcadas asociadas con la autoridad y la transversalidad. Están aquellos que basados en una fuerte autoridad generan equipos jerárquicos donde el “jefe” está en lo más alto y ordena todo lo que debe realizar su equipo. Así también asume responsabilidades en los éxitos y en los fracasos, por lo que requiere gran compromiso de quienes ejecutan sus órdenes.
Los líderes transversales, en cambio, plantean los problemas y buscan soluciones junto a su equipo. Más que jefatura, son verdaderos coordinadores que hacen que “las cosas” pasen y que los miembros del equipo “hagan”. Acá se corren grandes riesgos ya que un equipo que no está consolidado podría caer en el caos, o lo que resulta peor, la sensación de “laissez faire” otorga tal libertad de acción que más de alguno se aprovecha. Pero está la recompensa de sentirse holgados y participativos en la toma de decisiones.
Como sea, en ambos casos el liderazgo debe ganarse y no imponerse. El líder debe estar validado como tal por su equipo y deben funcionar como un todo, basados en la confianza y el compromiso para que los objetivos finales se cumplan. Y acá viene el tema de entender que cada rol en el equipo es igualmente importante.
Antes que líderes, jefes, trabajadores y ejecutivos, tenemos personas de carne y hueso con igualdad de condiciones ante la vida, lo que debe manifestarse en el funcionamiento de este equipo tanto en el discurso como en la acción.
Molesta ver a esos jefes que cuando reciben una invitación para ir a cenas en Santiago la deriva a su “equipo”, pero cuando el evento es fuera de la capital o del país, se olvidan del resto. Trabajan en equipo cuando el beneficio o desafío es menor, pero a la hora de lucirse o tomar ventaja, aparece el ser individual que termina con la confianza depositada.
Si sembramos un comportamiento de trabajo comprometido y acorde con el tipo de liderazgo que requiere la organización, cosecharemos grandes resultados y aún más grandes equipos de trabajo. Y recién ahí podemos pensar en trabajar asociativamente con otros empresarios y sistemas. Mo.0
*Director de Diario Pyme.

Comentarios
Creo que ese líder debe ser consciente de lo importante y necesario que es el trabajo en equipo, y que no sólo los miembros de ese equipo están para la lucha constante del logro de los objetivos, sino también están para disfrutar, como equipo, de los logros alcanzados. Y de ser igualmente reconocido como pieza clave para el éxito.
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.