Visión mujer: ¿Involucrados o comprometidos con el emprendimiento?



Hoy en día hablar de emprendimiento es bien visto, pareciera que está de moda, y aunque muchas veces no se sepa bien qué significa el concepto o se caiga en el error de asociarlo a lo netamente empresarial, cada día son más las instituciones que se declaran públicamente comprometidas con la formación de emprendedores o el fomento de ello, pero, ¿qué estamos entendiendo por compromiso?   //  Por: María Carla Arellano G. // Periodista // Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
El ejemplo más recurrente, pero a la vez gráfico y simple para explicar lo que realmente significa estar comprometido y su diferencia con estar involucrado, es la fábula del cerdo y la gallina, y si bien he oído y leído varias versiones de ella, todas cumplen el mismo objetivo y es por ello que hoy la uso acá:

“Un cerdo y una gallina se encuentran en la calle. La gallina mira al cerdo y dice, ‘Hey, ¿por qué no abrimos un restaurante?’ El cerdo mira a la gallina y le dice, ‘Buena idea, ¿cómo se llamaría el restaurante?’ La gallina piensa un poco y contesta, ‘¿Por qué no lo llamamos ‘Huevos con jamón?’ ‘Lo siento pero no”, dice el cerdo, ‘Yo estaría comprometido pero tú solamente estarías involucrada’.

Para la gallina poner un huevo demuestra su grado de involucramiento, da algo de ella, es parte de un proyecto. Para el cerdo en cambio, poner el jamón es entregarse entero por el proyecto y dar lo mejor de sí para verlo realizado.

Dejar tu firma y tus datos en un listado junto al de muchos más no te hace estar comprometido con una causa, sólo te involucra. A muchos pueden preocuparnos distintos hechos que ocurren en Chile y el mundo, pero son muy pocos los que se levantan, aunque sea un día a la semana, a trabajar por mejorar aquello que nos molesta, a ocuparse de ser parte activa de la solución y no un espectador pasivo del problema, y es precisamente esa diferencia entre estar involucrados o comprometidos, lo que genera resultados abismantemente desiguales.

No son pocas las instituciones de educación o empresas privadas que hoy declaran en sus publicidades, en su visión y/o misión, estar comprometidas con el emprendimiento. Sin embargo en la Evaluación del contexto emprendedor en Chile 2009 (Resultado de encuestas a expertos), los aspectos peor evaluados siguen siendo la Transferencia de I+D y Educación [1].

Si bien es cierto, no se puede desconocer que las cifras del último año presentan una mejoría si las comparamos con las del año anterior, no podemos desconocer tampoco que un real compromiso con el emprendimiento implica la generación de entornos que lo favorezcan, hacer de éste una asignatura transversal a todas las carreras y no asociarlo sólo a la generación de empresas para las carreras como Ingeniería. Además, no podemos tampoco obviar el hecho de que un real compromiso implica atreverse a innovar, generar los espacios para ello, motivar y enseñar a emprender, todo con la consiguiente inversión de recursos, y es precisamente en este último punto donde en general se puede ver el real compromiso con el tema o si sólo queda en el discurso.

En los últimos años y por distintos factores, un sector no menor de la sociedad ve el compromiso asociado a algo negativo, a una obligación dificultosa o a aquello que nos fuerzan a hacer, y no a lo que realmente significa; ser parte de un proceso dando lo mejor de nosotros para lograr los resultados esperados, poniendo en ello nuestra energía y trabajo.

Muchos pueden valorar y estar a favor del fomento del emprendimiento y la innovación. Otra cosa, sin embargo, es estar comprometido con hacer de Chile un país de emprendedores y trabajar en ello.


[1] Amorós, Bustamante, Echecopar y Ortega. 2009. Global Entreprenership Monitor. Reporte Nacional de Chile. www.gemchile.cl
, Momento Cero S.A Derechos reservados 2009