Entrevista a Cristián Arriagada: “Me produce pudor hablar de mí”

De príncipe azul y una vida de cuentos de hadas, hay poco en él. Apagando el televisor, su “lado B”, comienza a aparecer. Arriagada nos cuenta un poco más de su pasado, sus intimidades y lo que hay detrás de las cámaras.


Con la teleserie 16, de TVN, comenzó la función, aunque su debut fue en Buen Partido, de Canal 13. En la serie juvenil del canal estatal, demostró gran parte de su talento, aunque luego vinieron 17, Versus, Floribella y la reciente Hijos del Monte, que confirmaron su capacidad. Sus roles y esos ojos verdes, han sido parte de más de algún sueño de amor de sus seguidoras.

Llegó a Santiago a los 11 años desde Punta Arenas, para estudiar en el Liceo José Victorino Lastarria. Desde pequeño se aficionó por la música y el teatro y, aunque no sabía si era exactamente lo que quería, ingresó a actuación en la UNIACC.

¿Siempre estuviste decidido a ser actor?
No. Quise ser ingeniero en computación. Pero después, reflexionando un poco más dije no no me veo en un escritorio toda mi vida. Ahí me dieron ganas de estudiar música, toco guitarra hace mucho tiempo. Me acuerdo que un día en el colegio hubo una feria universitarias y apareció mucho el tema de la actuación y me empecé a embalar con eso. Y me pregunté ¿Por qué no? Ya estudiando, al segundo año, me di cuenta de que eso era lo que quería y lo pude complementar con la música.

¿Cómo fue realizar tu primera teleserie?
Me estresé mucho. Fue una decisión que no tomaría ahora, de verdad. No es que me arrepienta de lo que hice, para nada, pero fue mucha presión. Además, la producción de esa teleserie fue muy mala.

¿Y eso lo tomaste como un fracaso?
No, no. O sea, no le fue bien y creo que mi partida fue en la teleserie juvenil 16, pero no lo tomo como un fracaso, sino como una experiencia y entender que esto era lo que me iba a tocar de aquí para adelante.

Debido a tu estrés tuviste una crisis de angustia, ¿Cómo fue eso?
Sí, ahí me vino una crisis de angustia bastante importante. Terminé en la clínica unos días, tan cansado que me tomé una pastilla sublingual para poder dormir y relajarme. Pero eso nos pasó a muchos. Era demasiado.

¿Qué fue lo más difícil al comenzar tu carrera?
Yo creo que adaptarme al ritmo de trabajo y asumir que todo esto es un oficio que hay que tomárselo como tal. Los actores tenemos que trabajar con nuestro cuerpo, las emociones, y eso no es cualquier pega. Muchas veces uno tiene que pasar por cosas personales y esas son las que hay que aprender a manejar. Al principio yo me involucraba demasiado. Con el tiempo aprendí que hay que despojarse un poco de las escenas o procesos demasiado fuertes.

¿Te arrepientes de haber elegido la actuación?
No, para nada. Me llena mucho. Independiente de que por la televisión, seas un poco más famoso, cuestión que me choca un poco, ando relajado por la vida. Soy un ser bastante normal, compro el pan en la esquina de mi casa, no dejo que nada afecte mi vida personal.

¿Cuál es el obstáculo que haz tenido que superar para desarrollar tu carrera?
Creo que va ligado con esto de la crisis de angustia. Fue mi mayor obstáculo, pero después las cosas se fueron suavizando. No me acuerdo cuánto duró la crisis, pero creo que el tratamiento fue un par de meses. Un tiempo después me tocó una recaída, tuve bajones importantes por lo menos un año. Los tuve que ir manejando y fueron decantando. Me cegué trabajando tres años sin vacaciones, fui postergando todo este tema, y cuando pude descansar me vino toda esta introspección y me di cuenta de que dilaté mi salud. Hay que vivir relajado o sino esta carrera te come.

¿Qué hay de ese estigma que te asignaron como príncipe azul?
No me considero un príncipe azul. Tal vez la tele muchas veces te encasilla con esos tipos de personajes. Detrás de eso, sin duda que hay cosas similares, como el trato con mi familia y con la gente en general, que es la educación que tuve en el sur. Muy provinciano, con mucha calidez, acostumbrado al trato muy de piel. Pero tengo momentos bastantes negros, como todos.

¿Con cuál personaje que haz realizado te identificas más?
Hace como dos años hice una obra en el Teatro Nacional, que se llamaba “Actuando la víctima”, en donde interpreté a Valentín. No sé si me identifico con el personaje en sí, sino más bien con el tema. A mi me gusta mucho el tema existencialista, y este era un personaje que se cuestionaba muchas cosas. Decía “Ser no ser siendo”, y esa actitud que reflejaba el personaje me llama mucho la atención. Es casi como un “Cristián filósofo” que está dentro de mí, que me dice que las cosas son más simples de las que uno cree.

¿Te gustaría entrar en el mundo del cine?
Tuve una participación pero muy chica. Pero sí me gustaría entrar. Creo que no he sabido buscar las oportunidades bien. Tengo bastante pudor como en ir a estos eventos sociales, acercarme a la producción y a los directores. Si no te llaman, hay que buscar, pero yo no lo he hecho bien. Siento que podría ser un proyecto a mediano plazo, más allá de participar en una película, a lo mejor después poder generar una.

¿Cuál es tu mayor desafío como actor?
Mi proyecto a largo plazo, que es transformarme en un actor independiente. Ser capaz de generar los proyectos que uno quiere hacer, lo que uno quiere decir. Creo que esa es una gran meta, que la gestión sea a partir de mis proyectos personales.

Entonces, ¿Te consideras emprendedor?
Sí. Porque tengo sueños para el futuro, en el largo y mediano plazo. Para cumplirlos uno tiene que tener una visión de emprendimiento personal. Creo que para lograr los proyectos hay que ser emprendedor, o tener un poquito de ambiciones personales.

¿Cómo se refleja esa persona emprendedora en tu vida?

Cuando estoy trabajando y pongo mi cien por ciento en todo.

Comentarios  

 
0 #1 17-07-2010 16:51
Soy una admiradora de crsitian arriagada... Lo considero un excelente actor... He visto casi todas sus novelas.. la que más me gustó fue ¨floribella¨ desde ahí comence a admirarlo tanto !
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